La última vez que hice cupcakes de vainilla, no quedé del todo satisfecha con el resultado final, y la culpa no fue del bizcocho, no, la culpa fue del buttercream.
Sinceramente, no estaba malo, simplemente digamos que no era perfecto, y ya sabemos que un buttercream-no-perfecto puede arruinar la experiencia cupcake-quera de cualquiera. Además fue la primera decepción que me lleve con mi amado libro de The Hummingbird Bakery, y es que, hasta el momento, todas sus recetas me habían parecido de diez redondo. Vale que parte de culpa tuve yo, que usé azúcar glas hecha en casa en vez de la comprada, y como os comenté en el post del momento, el resultado no es el mismo. El segundo motivo que imposibilitó la consagración de éste buttercream como “perfecto” fue el tema del chocolate: la receta original requiere cacao en polvo sin azúcar, tipo Valor, el que uso siempre en repostería, y para mi gusto queda demasiado oscuro e incluso un pelín amargo.
Total, que me había quedado yo “preocupada” con el tema del buttercream, y el otro día decidí darle otra oportunidad a las cupcakes de vainilla, y esta vez, hice dos buttercream diferentes, uno de chocolate y otro de vainilla. Y fue así como encontré la receta perfecta e infalible de estos buttercreams tan básicos pero tan importantes.
La receta para las cupcakes de vainilla ya la había publicado, así que para no aburriros otra vez con lo mismo, os pongo un link aquí.
He de decir, que no sé porqué la primera vez me salieron con esa especie de sombrerillo en el centro, nunca me ha vuelto a pasar y siempre sigo la misma receta y utilizo los mismos ingredientes…en fin, un misterio en toda regla.
Y ahora, a lo que íbamos.
Empecemos por el buttercream de chocolate, para el que necesitaremos
300 gr. De azúcar en polvo.
100 gr. De mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
40 gr. De cacao con leche en polvo.
3 tablespoons de leche.
El tema del chocolate es lo más importante. En vez de usar cacao sin azúcar como hice la última vez, usé un bote que tenía de chocolate con leche en polvo. Esto suena un poco raro, lo sé. El bote en cuestión era de Mallorca, y se supone que es una mezcla para hacer chocolate con leche a la taza. La única razón por la que usé chocolate de Mallorca es porque ya tenía un bote en casa, vamos, que no entra en mis planes comprar el chocolate allí de ahora en adelante…¡Lo que me faltaba!.
Según preparaba el buttercream no podía parar de pensar en lo infeliz que sería cuando se acabase mi súper bote de cacao con leche, y fue entonces cuando se me encendió la bombillita y recordé que tengo una bolsa gigante de leche en polvo que nunca sé que uso darle (bueno, a parte del de hacer leche ¿?) y pensé que seguro que se obtiene el mismo resultado mezclando 20 gr de cacao valor con 20 gr de leche en polvo. Pienso probarlo la próxima vez, así que ya os contaré que tal queda. Otra opción que seguro que tiene que estar de muerte es usar Nesquick, claro que esto solo es apto para los MUY dulceros…¡En mi casa triunfaría!.
Y os preguntaréis…¿No sería más fácil encontrar otra receta de buttercream de chocolate que me guste más?. Pues sí, seguramente.
Bueno, a lo que vamos…Para hacer el buttercream de chocolate, mezclamos la mantequilla (no puedo enfatizar lo suficiente la importancia de que esté a temperatura ambiente, muy blandita pero sin llegar a estar tan derretida que se quede líquida. El resultado es completamente diferente) con el cacao y el azúcar en polvo. Batimos muy bien y a continuación añadimos la leche. Continuamos batiendo un par de minutos mas, y ¡listo!.
Para el buttercream de vainilla necesitaremos
250 gr. De azúcar glas.
80 gr. De mantequilla sin sal, a temperatura ambiente.
2 tablespoons de leche.
Un par de gotas de extracto de vainilla puro.
Un par de gotas de colorante en gel.
Mezclamos muy bien la mantequilla con el azúcar, y poco a poco vamos incorporando la leche junto con la vainilla. Por último, añadimos el colorante.
PD. Siento la calidad de las fotos, pero las hice deprisa y corriendo y no han salido demasiado bien…Oops!
Aprovecho también para despedirme hasta la vuelta del verano porque, aunque seguro que alguna tarde pasaré metida en la cocina, no creo que tenga la oportunidad de actualizar el blog.
Espero que paséis todos muy buen verano y que descanséis mucho para a la vuelta poneros a probar recetas nuevas y contarme que tal os quedan.
A finales de Agosto estaré de vuelta y retomaré las publicaciones en seguida, que ¡no se me ha olvidado que os debo un tutorial de lo más completo sobre decoración de galletas!.
Por último, daros las gracias a todos los que me leéis habitualmente, y compartir con vosotros que ayer pasé el umbral de las 5.000 visitas desde que cree el blog hace hoy exactamente dos meses, y a día de hoy ya voy por 5.341. ¡Yuuujuuuu!. ¡Cuando lleguemos a los 5 billones os invito a tomar cupcakes a casa! :)
Muchísimas gracias, de verdad.
Y por si no lo habéis hecho ya, os recuerdo que en la página de inicio del blog, a la derecha, podéis meter vuestro email donde dice “suscripción por correo electrónico” y así recibiréis los post nuevos directamente en vuestro email. Os prometo que no os llegará correo basura de ningún tipo, simplemente recibiréis la receta con las fotos correspondientes en vuestra bandeja de entrada cada vez que publique algo nuevo. A vosotros os será mucho más cómodo y ¡yo me pondré muy contenta!.
¡Que paséis muy buen verano!, nos vemos a la vuelta.






































































































































































