“Pie” de moras

Tengo una obsesión con las típicas pies americanas que no os podéis imaginar. Y lo mejor de todo es que, hasta la semana pasada, nunca había hecho ninguna, y ahora no puedo parar de pensar en ellas…Quedan taaan bonitas, y tienen ese aire taaan retro, nostálgico y casero…En fin, que os vais a hartar de ver recetas de pies de lo mas variadas en las próximas semanas.

Como os digo, se trataba de mi primer intento en esto de las pies así que recurrí al libro Baked Explorations, sabiendo que su receta contaba con una alta probabilidad de salir deliciosa. Y así fue. Todo un éxito.

La gente suele mostrar cierta aversión hacia este tipo de recetas, y sé que pueden parecer laboriosas pero os prometo que jamás he dedicado menos tiempo a la elaboración de ningún postre, así que espero que os animéis a probarla.

Para la masa necesitaréis

3 cups de harina

1 tablespoon de azúcar

1 teaspoon de sal

228 gr de mantequilla sin sal, muy fría

¾ cup de agua previamente enfriada con muchos hielos

En un recipiente mezclamos la harina junto con la sal y el azúcar.

Añadimos la mantequilla, muy fría y cortada en cubitos de 1cm aproximadamente.

De forma manual, comenzamos a mezclar la harina y la mantequilla. Es muy importante no intentar que la mantequilla se deshaga y se incorpore a la harina completamente. Por eso ha de estar muy fría, el objetivo es que la masa termine teniendo pequeños trocitos de mantequilla por todos lados.

Por último incorporamos el agua, y mezclamos hasta obtener una masa manejable. Dividimos la masa en dos bolas, las cubrimos con papel film y refrigeramos al menos una hora (la masa puede mantenerse en la nevera hasta 3 días, y en el congelador hasta 3 meses)

Mientras enfriamos la masa nos ponemos con el relleno

1 ½ tablespoons de zumo de limón

1 ½ teaspoons de ralladura de limón

¾ cup de azúcar

1/3 cup de azúcar moreno

1/3 cup de harina

¼ teaspoon de sal

7 cups de moras

1 ½ tablespoon de mantequilla, cortada en daditos de 1 cm aprox.

1 huevo grande

En un recipiente grande colocamos las moras.

Añadimos el azúcar (blanco y moreno),

la harina y la sal, y mezclamos bien con ayuda de una cuchara.

Incorporamos la ralladura y zumo de limón. Mezclamos. Dejamos macerando hasta que la masa de la tarta esté bien fría.

Llegados a ese punto, espolvoreamos un poco de harina sobre una superficie de trabajo, y con ayuda de un rodillo amasamos una de las bolas para la base, dándole forma circular, y de tamaño ligeramente superior a la circunferencia del molde que se vaya a usar, para poder cubrir también los laterales.

Cubrimos el molde con la masa

y a continuación vertemos las moras con su jugo.

Repartimos los trocitos de mantequilla por encima de las moras

y por último cubrimos con la segunda bola de masa que habíamos refrigerado.

Se puede cubrir entera, o se puede hacer algún diseño como el trenzado que utilicé yo.

Si decidís cubrir la tarta entera, solo tenéis que darle forma circular a la masa, al igual que hicisteis con la base, cubrir las moras, y sellar con unos “pellizquitos” o con ayuda de un tenedor, ambas masas. No os olvidéis de hacer unos cortes por la superficie antes de hornear la tarta, para que respire bien y no se rompa la masa con la presión.

Si decidís hacer un trenzado como el mío, solo tenéis que cortar tiras de masa y comenzar a entrelazarlas hasta cubrir toda la superficie.

Por último batimos el huevo, y con ayuda de un pincel, “barnizamos” toda la masa que quede a la vista.

Horneamos a 175ºC durante 1 hora mas o menos.

Se puede servir templada o fría, y se conserva en la nevera (teóricamente) 2 días. (Yo la he tenido a temperatura ambiente 3 ó 4 días y sigue estando perfecta. De hecho aún queda algún trozo y está igual de bueno)

¿Un consejo? Acompañad esta tarta con una bolita de helado de vainilla…¡Deliciosa!

Como me sobró un poquito de masa, decidí hacer alguna mini-pie en la bandeja de las cupcakes.

Como ya había usado todas las moras, el relleno lo hice de manzana. Y no sé que decir…quizá esté incluso mejor que la pie de moras…Adoro las tartas de manzana así que mi opinión es un poco subjetiva.

Para hacer este relleno, necesitáis

1 manzana

el zumo de medio limón

1 tablespoon de harina

3 tablespoons de azúcar

1 tablespoon de canela

Con esa cantidad tuve suficiente para rellenar tres mini-pies. Esos son los ingredientes que debéis añadir por cada manzana utilizada.

La elaboración no tiene ningún misterio, ponéis todos los ingredientes en un recipiente, mezcláis con una cuchara y rellenáis las pies.

¡Están de muerte!

¡Deja que Bakemania lo haga por tí!

Visita www.bakemania.es para hacer tu pedido.

¡Sigue a Bakemania en Facebook!

Bakemania en TELVA

¡Corred al quiosco! En el número de la revista TELVA de éste mes, podréis encontrar una mención a Bakemania. ¡Muero de la emoción!¡Gracias, gracias, gracias!

¡Deja que Bakemania lo haga por tí!

Visita www.bakemania.es para hacer tu pedido.

¡Sigue a Bakemania en Facebook!

Bundt de aceite de oliva y naranja

No lo puedo evitar. Me encantan los bundt. Me encanta comerlos, y sobre todo, me encanta hacerlos…¡Quedan taaaan bonitos! ¡Y es taaaan difícil que salgan mal! Son una apuesta segura para desayunos o meriendas, y son muy sencillos de preparar.

La receta que os propongo hoy es una adaptación del Mom’s Olive Oil Orange Bundt que podéis encontrar en el libro Baked Explorations, de Matt Lewis y Renato Poliafito. Es un libro de lo mas recomendable, por ahora solo he probado un par de rectas, pero siempre salen perfectas, y el libro en sí es una auténtica preciosidad.

Para hacer este bundt de aceite de oliva y naranja necesitaremos

3 cups (375 gr) de harina

1 tablespoon (1 cucharada) de levadura

½ teaspoon (un pellizco grande) de sal

4 huevos grandes, separados

2 cups (450 gr) de azúcar

1 cup (2 yogures mas o menos) de yogurt natural

¾ cup (177 ml) de aceite de oliva virgen

la ralladura de dos naranjas

1 ½ teaspoon (dos cucharaditas) de extracto de vainilla

¼ cup (30 gr) de azúcar glas (para decorar)

Antes de empezar, precalentamos el horno a 175ºC y engrasamos un molde de bundt.

En un recipiente grande, tamizamos y mezclamos la harina, levadura, y sal. Reservamos.

En otro recipiente comenzamos a batir las yemas de los huevos, hasta que palidezcan.

Poco a poco vamos añadiendo el azúcar, y continuamos batiendo hasta que quede bien incorporado.

A continuación añadimos el yogurt y el aceite. Batimos bien.

Incorporamos la ralladura de naranja y la vainilla. Mezclamos bien.

Vamos añadiendo la harina poco a poco, y mezclamos hasta que quede incorporada.

En otro recipiente, batimos las claras a punto de nieve.

Cuando estén firmes, añadimos una cucharada generosa de estas claras a punto de nieve, a la masa del bizcocho, y con ayuda de una espátula incorporamos bien, con movimientos envolventes.

Por último, terminamos de incorporar el resto de las claras a punto de nieve.

Vertemos la masa en el molde previamente engrasado, y horneamos durante unos 40-50 minutos.

Sabremos que el bizcocho está listo cuando, transcurrido el tiempo mínimo recomendado de horneado, un pincho metálico introducido en el centro del bizcocho salga limpio y sin restos de masa.

Una vez listo, dejamos que en enfríe por completo en el molde, sobre una rejilla, para permitir que el aire circule bien.

Una vez frio, desmoldamos y espolvoreamos un poco de azúcar glas por encima, a modo de decoración.

He de decir que ningún bundt que haya probado hasta ahora supera al Caza Hombres, pero éste bundt que os he explicado hoy bien podría quedar en un respetable segundo lugar. Así que en el caso de que no tengáis necesidad de cazar a ningún hombre, os animo a probarlo.

¡Espero que paséis una buena semana! ¡Que ésta es cortita!

 

¡Deja que Bakemania lo haga por tí!

Visita www.bakemania.es para hacer tu pedido.

¡Sigue a Bakemania en Facebook!

Cupcakes de frambuesa con buttercream de chocolate blanco

Hoy no es un Lunes cualquiera. No, no. Hoy es 12 de Marzo, y tal día como hoy nació mi mejor amiga Cristina. ¡¡¡Felicidades!!! Semejante acontecimiento merece ser celebrado por todo lo alto (ya me encargaré yo de que así sea el próximo fin de semana) Pero por ahora, podemos empezar las celebraciones con una de mis recetas estrella: cupcakes de frambuesa con buttercream de chocolate blanco. Suena bien, ¿eh?

Y aunque me temo que Cristina no va a poder catar semejante delicia por estar todo el día trabajando para levantar el país, seguro que como fiel seguidora del blog que es, será de las primeras en ver esto.

Hay quien diría que es bastante cruel ponerle los dientes largos a una en el día de su cumpleaños. Y tendría razón. Podría prometer guardarle una cupcake hasta el Viernes, pero no lo haré. No van a durar tanto. Están demasiado buenas. Así que yo lo único que puedo hacer es compartir con ella, y con todos vosotros, la receta “casi” secreta. Y digo “casi” porque es una adaptación de la cupcake estrella y mundialmente conocida de Objetivo Cupcake, que podéis encontrar aquí.

Necesitamos

100 gr de harina

1 cucharadita de levadura

100 gr de azúcar

100 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente

2 huevos

2 cucharadas de leche

2 cucharaditas de extracto de frambuesa

Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos una bandeja de cupcakes con las cápsulas correspondientes.

En el recipiente de una batidora eléctrica ponemos la mantequilla y el azúcar, y batimos durante 5 minutos.

En un vaso, mezclamos los huevos junto con el extracto,

y añadimos a la masa. Batimos.

En otro recipiente tamizamos y mezclamos la harina junto con la levadura, e incorporamos, sin dejar de batir.

Por último, añadimos la leche.

Repartimos la masa entre las cápsulas de las cupcakes y horneamos durante uno 18-20 minutos, o hasta que un pincho metálico introducido en el centro de una de las cupcakes salga completamente limpio, sin restos de masa.

Dejamos reposar las cupcakes en la bandeja unos 4 minutos, y a continuación transferimos a una rejilla para dejar que se enfríen por completo.

Mientras, nos ponemos con el buttercream de chocolate blanco, para el que necesitaremos

250 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente

250 gr de azúcar glas, tamizado

100 gr de chocolate blanco

1 ½ cucharaditas de extracto de vainilla

1 cucharada de leche semidesnatada

Derretimos el chocolate en el microondas y dejamos que enfríe.

Ponemos el resto de los ingredientes en el recipiente de una batidora y mezclamos durante 5 minutos.

A continuación añadimos el chocolate y batimos un par de minutos mas.

Fácil, ¿verdad? Y os puedo asegurar que están…¡deliciosas!

Y ahora…¡todos a felicitar a Cristina! ¡¡¡FELICIDADES!!!

¡Deja que Bakemania lo haga por tí!

Visita www.bakemania.es para hacer tu pedido.

¡Sigue a Bakemania en Facebook!

Bundt Caza-Hombres

Hoy os traigo el bizcocho infalible por excelencia. Nadie, y digo NADIE, será capaz de resistirse a él, e incluso me atrevería a decir que NADIE se quedará sin repetir. Es lo que tiene este bizcocho, cuyo nombre original The Man-Catcher, o El Caza-hombres, resulta de lo mas apropiado.

Se trata de una receta de bundt clásico, sencillo y rápido de hacer, pero con una jugosidad tan característica que hará que se convierta en una de tus recetas fetiche.

Los ingredientes necesarios son

225 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente

675 gr de azúcar (3 cups)

5 huevos grandes

375 gr de harina (3 cups)

1 cucharadita de café de bicarbonato (1/4 teaspoon)

1 cucharadita de postre de sal (1/2 teaspoon)

2 yogures naturales (1 cup)

2 cucharaditas de postre de extracto de vainilla (1 teaspoon)

2 ó 3 cucharadas de zumo de limón (2 tablespoons)

Antes de nada precalentamos el horno a 160ºC y engrasamos con mantequilla un molde tipo bundt, cerciorándonos de que todos los recovecos queden perfectamente engrasados.

En el recipiente de una batidora eléctrica, batimos la mantequilla junto con el azúcar durante 5 ó 6 minutos.

Uno a uno, vamos añadiendo los huevos, batiendo bien tras cada incorporación.

En un recipiente tamizamos la harina junto con la sal y el bicarbonato.

Añadimos esta mezcla a la masa en tres partes, alternando con el yogurt.

Por último, incorporamos el extracto de vainilla y el zumo de limón, y batimos hasta que todo quede incorporado.

Llenamos nuestro molde con la masa, y horneamos durante 90 minutos.

Una vez transcurrido el tiempo, sacamos del horno y dejamos reposar sobre una rejilla hasta que se haya enfriado por completo.

Por último, desmoldamos.

Si queréis, podéis añadir una glasa de limón al bizcocho frio. Queda riquísimo. Lo único que tenéis que hacer es mezclar media taza de azúcar glas con dos cucharadas de leche y zumo de limón al gusto.

Os animo a todos a probar este bizcocho lo antes posible, porque ¡seguro que se convertirá en un gran descubrimiento!

Yo nunca lo he hecho, pero según parece, este bizcocho se congela muy bien y dura muchísimo. Recomiendan congelarlo una vez se hayan cortado las porciones, y envolver cada una de ellas en papel film. Yo espero probar esto la próxima vez que lo haga, aunque creo que será imposible porque jamás sobra ni una sola miga…

¡Deja que Bakemania lo haga por tí!

Visita www.bakemania.es para hacer tu pedido.

¡Sigue a Bakemania en Facebook!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 3.223 seguidores

%d bloggers like this: