¿Qué tal lleváis la semana? ¡Ya queda menos para el viernes! Y hasta entonces…¡receta nueva!
¿Conocéis las típicas pastas de mantequilla que tienen dos tapas de galleta y un relleno de mermelada de fresa? Esas que se encuentran en las pastelerías de toda la vida. ¿Soy yo ya la única que no tenía ni idea de que se llamaban galletas Linzer? Mejor no contestéis a eso…
Estas galletas son de esos dulces que nunca se me ocurriría comprar a mi, pero sin embargo cada vez que iba a algún lado y alguien sacaba la típica bandeja de galletas surtidas, yo siempre me lanzaba a por la Linzer, y a continuación pensaba “no sé porqué nunca compro estas galletas con lo ricas que están”
Y a partir de ahora NUNCA las compraré porque de verdad que con la receta que os traigo hoy obtendréis las mejores galletas Linzer del mundo. ¡Están de muerte! Y lo mejor de todo es que no pueden ser mas sencillas, a penas tardé una hora en hacerlas. Muy recomendables.
Las hice ayer, así que todavía no puedo confirmaros este dato, pero tengo entendido que duran bastante tiempo, hasta dos o tres semanas, y que el relleno evita que las galletas se sequen. ¡Todo ventajas!
Los ingredientes necesarios son
- 450 gr de harina
- 130 gr de azúcar glas
- 3 yemas de huevo
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 225 gr de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- Mermelada de fresa
Comenzamos batiendo la mantequilla junto con el azúcar glas.
A continuación añadimos las yemas y el extracto de vainilla, y seguimos batiendo.
Por último añadimos la harina, y mezclamos únicamente hasta que los ingredientes se hayan incorporado.
Llegados a este punto amasamos unos segundos mas con las manos.
Envolvemos la masa en papel transparente y refrigeramos una hora. O al menos eso dice la receta original de Haniela’s. Yo metí la masa en la nevera el tiempo que tardé en sacar el rodillo y los cortadores y preparar las bandejas del horno y la superficie de trabajo. 10 minutos escasos.
Damos forma a las galletas, intentando que no tengan un grosor superior a 3mm (recordad que llevaran dos “tapas” y no queremos que queden demasiado gordas) No os olvidéis de hacer un corte central con un cortador de tamaño inferior en la mitad de las galletas.
Horneamos durante 7 minutos aproximadamente.
Una vez frías, rellenamos con una cucharadita de mermelada de fresa y formamos los “sándwiches”.
Por último, si queréis, podéis mojar un extremo de la galleta en un poco de chocolate derretido.
¡No me diréis que no es sencilla esta receta! ¡Vais a triunfar con vuestras pastas caseras!
Antes de irme os recuerdo que el Lunes comenzó un maravilloso sorteo en Bakemania y que tenéis hasta el Domingo para participar. Haced click aquí para visitar la entrada del sorteo y poder probar suerte.
¡Hasta la semana que viene!













































































































































































